Menú

Los Miserables en el West End: la historia del musical que lleva cuarenta años en cartel

London Box Office 19 agosto 2026 a las 13:41

Para el público español, Los Miserables no es un desconocido: el musical se estrenó en castellano en Madrid en septiembre de 1992, en el Teatro Nuevo Apolo, con producción de José Tamayo, Plácido Domingo y Cameron Mackintosh, y volvió en 2010 al Teatro Lope de Vega con el montaje del 25.º aniversario. Pero el original — la producción de la que descienden todas las demás — se representa en el West End londinense desde 1985 y es hoy el musical más longevo del mundo. Esta es su historia.

Los Miserables en el Sondheim Theatre. Foto de Danny KaanLos Miserables en el Sondheim Theatre. Foto de Danny Kaan.

De París a Londres: un viaje inesperado

Todo empieza en Francia. En 1980, el compositor Claude-Michel Schönberg y el letrista Alain Boublil deciden convertir en musical la novela que Victor Hugo publicó en 1862. La versión original francesa se estrena en el Palais des Sports de París ante decenas de miles de espectadores. El éxito de público es inmediato, pero el montaje no se asienta en la cartelera parisina.

Es el productor británico Cameron Mackintosh quien intuye su potencial internacional. Con la Royal Shakespeare Company y unas nuevas letras en inglés firmadas por Herbert Kretzmer, Les Misérables se estrena en el Barbican Theatre de Londres el 8 de octubre de 1985. Las críticas son tibias — varios periódicos londinenses lo consideran demasiado sentimental, demasiado francés —, pero el público se rinde desde el primer día.

El montaje se traslada pronto al Palace Theatre y después al Queen’s Theatre, hoy rebautizado Sondheim Theatre, donde sigue representándose. Desde 1985 se ha mantenido casi sin interrupción: las excepciones son la reforma del teatro en 2019 y el cierre por la pandemia.

One Day More - Los Miserables en el Sondheim TheatreOne Day More — Los Miserables en el Sondheim Theatre. Foto de Danny Kaan.

Por qué sigue en pie cuarenta años después

Pocos espectáculos resisten así el paso del tiempo. Hay varias razones.

La primera, la universalidad del tema. Hugo no escribe solo la vida de Jean Valjean: escribe sobre la justicia y la injusticia, la redención, la revolución y el amor sacrificado. Asuntos que ni envejecen ni se detienen en una frontera. Un espectador londinense de 2026 se emociona con los mismos resortes que uno parisino de 1980 o uno madrileño de 1992.

La segunda, la música. La partitura de Schönberg tiene una riqueza melódica rara en el género. I Dreamed a Dream, One Day More o Bring Him Home se han despegado del espectáculo y son ya estándares en concursos de canto, conciertos y películas.

La tercera, la dirección. Trevor Nunn y John Caird establecieron, con su célebre escenario giratorio y sus estampas épicas, unas bases visuales tan sólidas que se han mantenido casi intactas durante décadas.

La huella española

El estreno en castellano llegó el 16 de septiembre de 1992 al Teatro Nuevo Apolo de Madrid, con Pedro Ruy-Blas como Valjean y Carlos Marín como Marius, y se mantuvo dos temporadas. Era una apuesta arriesgada: el musical no gozaba entonces del favor del público español y el último gran estreno había sido Evita diez años antes. Fue un éxito rotundo. En noviembre de 2010 volvió al Teatro Lope de Vega con la producción del 25.º aniversario.

Eso hace que la versión londinense resulte especialmente interesante para un espectador español: la misma obra, pero en la forma escénica original de la que parten todas las demás, en una sala preparada durante décadas para este espectáculo concreto.

Qué vas a ver hoy

La producción actual se representa en el Sondheim Theatre, en el número 51 de Shaftesbury Avenue, en pleno West End. La sala, de unas 1.000 localidades, ofrece una acústica notable y una cercanía al escenario que hace la experiencia especialmente intensa.

La función dura 2 horas y 50 minutos, con un intermedio de 15 minutos. Es una noche larga, pero nadie se queja: el ritmo no decae, la emoción es constante y el descanso llega justo en uno de los crescendos dramáticos más potentes del musical.

Las barricadas - Los Miserables en el Sondheim TheatreLas barricadas — Los Miserables en el Sondheim Theatre. Foto de Danny Kaan.

¿Hace falta un inglés fluido?

No, y por eso Los Miserables es el título que más se recomienda como primera función en el West End a quien no tiene el inglés como lengua materna. La historia es conocida, la música resulta familiar y la puesta en escena es lo bastante visual como para que los pasajes hablados no estorben. Muchos visitantes españoles que nunca habían visto teatro en inglés empezaron precisamente aquí.

Un consejo antes del viaje: si no has visto la película de Tom Hooper de 2012, con Hugh Jackman, Russell Crowe y Anne Hathaway, dedícale una noche. Sigue de cerca la trama escénica y te dará todas las referencias necesarias. Releer un par de capítulos de Hugo — Fantine, Cosette, Éponine, el inspector Javert — enriquece aún más la experiencia.

Reserva tus entradas

Los Miserables cuelga el cartel de «no hay billetes» con frecuencia, sobre todo los fines de semana y en vacaciones escolares. Conviene reservar con antelación, idealmente varias semanas antes. Con una nota de 4,9 sobre 5 a partir de más de 3.000 opiniones, es uno de los espectáculos mejor valorados de todo el West End.

Reserva tus entradas para Los Miserables en el Sondheim Theatre en London Box Office: entradas electrónicas y confirmación inmediata.

Sea tu primer viaje a Londres o el décimo, Los Miserables es uno de esos espectáculos que nunca se lamenta haber elegido. Ver la novela de Hugo llevada a esa altura en un escenario extranjero — y entender que ha conquistado el mundo precisamente por ser tan universal — tiene algo difícil de resistir.

Últimas noticias